En el primer partido de Ghana en el Mundial, Iñaki Williams no disputó ni un minuto, manteniéndose en el banquillo durante la victoria por la mínima sobre Panamá. La decisión de no alinearlo correspondió exclusivamente al cuerpo técnico liderado por Carlos Queiroz, quien optó por un esquema ofensivo con Jordan Ayew como referencia y otros jugadores en roles creativos y de banda.
Williams, quien tiene experiencia mundialista tras su participación en 2022, se encuentra en plena forma física, descartándose que su suplencia sea producto de alguna molestia o lesión. Sin embargo, tendrá que esperar para buscar minutos en los próximos encuentros del grupo frente a Inglaterra y Croacia, donde la competencia por un lugar en el ataque será intensa.
El entrenador apostó por un sistema 4-2-3-1 con el compromiso de aprovechar la velocidad y movilidad de Semenyo, Sulemana y Nuamah en los extremos, dejando a Williams fuera del once inicial. El delantero vasco, que también tiene un vínculo familiar con la Copa del Mundo dado que su hermano Nico está jugando con España, evitó hacer declaraciones tras el partido, mostrando una postura tranquila al no ser preguntado en zona mixta.
El desarrollo de la situación de Williams en esta Ghana dependerá de cómo evolucione la estrategia del técnico en los partidos venideros y si el delantero podrá demostrar sus capacidades durante el torneo.
