Javier Bardem se ha convertido en uno de los seguidores más visibles de la selección española durante el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá 2026. En varios partidos decisivos, incluido el choque de octavos ante Portugal y la semifinal contra Francia, se le ha visto en la zona vip vistiendo la camiseta de Borja Iglesias, uno de los integrantes del equipo nacional.
Este gesto no solo demuestra el apoyo del actor a La Roja, sino también su vínculo personal con el ariete gallego. Borja Iglesias, exjugador del Betis y delantero del Celta, regaló a Bardem su camiseta con el dorsal 26, que el actor luce con orgullo como una especie de talismán en esta gran cita deportiva.
El origen de esta amistad nació tras varias apariciones de Bardem y Penélope Cruz, su esposa, alentando a la selección desde las gradas y videomarcadores. La relación se estrechó gracias a un mensaje de WhatsApp de Penélope a Borja Iglesias, que abrió la puerta a un contacto más cercano. Esto permitió que el futbolista compartiera momentos con la pareja durante el Mundial, celebrando incluso junto a ellos la victoria ante Bélgica.
Más allá del talento deportivo de Iglesias, Bardem ha expresado admiración por su compromiso social y su dedicación a causas humanitarias, reforzando un vínculo que va más allá del fútbol. El actor suele mostrarse nervioso y emocionado con cada clasificación y partido, reflejando su pasión por el equipo nacional.
En el último encuentro contra Bélgica, las cámaras captaron a Bardem con la camiseta de Borja, un símbolo de respaldo que seguramente repetirá en la esperada semifinal frente a Francia. Esta experiencia ha marcado un capítulo especial para ambos, combinando deporte, amistad y apoyo mutuo en un evento global.
