Javier Bardem se ha consolidado como uno de los aficionados más visibles de la selección española durante el Mundial de 2026 en Estados Unidos. En varios encuentros, incluyendo los partidos contra Austria y Bélgica, el actor ha demostrado su apoyo desde el palco VIP, pero fue durante el encuentro contra Bélgica cuando llamó particularmente la atención al vestir la camiseta con el dorsal número 26, perteneciente a Borja Iglesias, ex jugador del Betis y actual delantero del Celta.
La relación entre Bardem y Borja Iglesias no es casualidad ni simple admiración pasajera. Se forjó a partir de la presencia constante del actor y su esposa, Penélope Cruz, en los estadios apoyando a La Roja, lo que llamó la atención del futbolista. A través de conexiones mutuas, Penélope se acercó cordialmente a Borja a través de un mensaje de WhatsApp, iniciando así un vínculo personal que trascendió el ámbito deportivo. El gesto fue mutuo, con el futbolista agradeciendo el respaldo y obsequiando a Bardem la camiseta que ahora luce con orgullo.
Más allá del campo, Borja Iglesias incluso destacó en sus redes sociales la admiración por Bardem, valorando no solo su carrera como intérprete, sino su compromiso social y la defensa constante de los derechos humanos. Esta conexión humana ha agregado un valor especial a la experiencia del Mundial para el futbolista, quien ha compartido momentos de celebración y camaradería junto a Bardem y Penélope Cruz tras las victorias del equipo.
El próximo compromiso, una semifinal contra Francia considerada una final adelantada, será otro momento en que Bardem seguramente volverá a llevar esta camiseta como talismán. Su presencia acompañando a la selección no solo refleja la pasión por el fútbol, sino una amistad consolidada entre universo artístico y deportivo durante una cita mundialista histórica.
