Después de más de cuarenta años de trayectoria, Helloween atraviesa una etapa de equilibrio creativo que combina sus raíces clásicas con nuevas energías. Así lo refleja «Giants & Monsters», el segundo álbum grabado con la formación ampliada tras la reunión Pumpkins United, donde siete músicos aportan colaborativamente a la composición y producción.

Kai Hansen, voz emblemática de la banda, destacó que el proceso para crear este disco fue mucho más fluido y natural que en la entrega anterior. La convivencia en el estudio permitió aprovechar la diversidad de ideas de cinco compositores, aunque en ocasiones surgieron debates, siempre abiertos a modificar y enriquecer las canciones. Un ejemplo de esto es «Giants On The Run», tema que pasó por ajustes creativos gracias a la apertura de Andi Deris para incluir nuevas propuestas.

En conversación con MADHOUSE, Hansen rescató la sensación de comodidad y camaradería que imperó durante la grabación del álbum, con momentos de diversión y una química fortalecida que no solo facilitó el trabajo creativo, sino que también consolidó esta nueva etapa de la banda. Subrayó que la experiencia y la convivencia cotidiana lograron que todo el proceso fuera mucho más armonioso que en discos anteriores.

El legado que marcó la banda con discos icónicos como «Keeper of the Seven Keys Part I» y «Part II» sigue influyendo en cada nuevo material, aunque Hansen afirmó que no puede aferrarse al pasado sin avanzar. La huella de aquella época está presente, pero la banda se esfuerza en no quedar estancada y aportar frescura a su sonido clásico.

Un ejemplo concreto es la canción «Majestic», que data de proyectos previos de Hansen con Gamma Ray y que finalmente pudo concluir para el nuevo disco, mostrando la continuidad y evolución de sus ideas musicales a lo largo del tiempo.

Antes de su presentación en el Movistar Arena, Hansen también recordó con cariño su paso por Argentina, describiendo la próxima visita como un regreso a casa, un lugar seguro para la banda y sus seguidores. Este vínculo se mantiene fuerte a pesar de las décadas, simbolizando la conexión duradera entre el grupo y su público latinoamericano.