La regeneración de las dunas en la playa de O Carreiro destaca por su avance palpable tras la instalación de señalizaciones y delimitaciones que frenaron el deterioro causado por la actividad humana. Este esfuerzo, liderado por la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, ha permitido no solo la estabilización sino también el aumento del volumen de arena en la zona, superando incluso las pérdidas sufridas por los temporales invernales.
Antes de la intervención, el acceso sin control a la playa y la pisada constante sobre las dunas limitaban su desarrollo. Con la colocación de postes de madera y cordeles, financiados con una inversión de 20.000 euros y el apoyo del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, se establecieron corredores peatonales específicos que evitan la invasión del cordón dunar, favoreciendo la aparición y conservación de especies autóctonas.
Estos postes ahora se encuentran prácticamente enterrados debido al crecimiento de la duna, lo que evidencia la extensión y recuperación natural del ecosistema. Sin embargo, el avance de la duna hacia tierra firme está frenado por una carretera que bordea el área, limitando su expansión física adicional.
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia destinada a preservar el patrimonio cultural y natural, promoviendo la recuperación del paisaje rural y costero de zonas con alto valor natural. La playa de O Carreiro pertenece a la Zona de Especial Conservación (ZEC) Complexo Ons-O Grove, un espacio compartido con otros enclaves protegidos como el istmo de A Lanzada y la costa grovense que incluye lagunas y hábitats prioritarios.
Además del vallado y balizamiento, la Xunta y el Concello de O Grove han impulsado iniciativas para involucrar a la ciudadanía en la protección de estos espacios, instalando paneles informativos y proyectos de conservación ornitológica. Estas acciones integradas contribuyen a la restauración ambiental y a mantener la biodiversidad en un entorno sensible expuesto a las condiciones climáticas adversas y la presión humana.
