La recría volvió a ser el principal motor de la actividad en la feria ganadera de Torrelavega, con una comercialización ágil y un incremento en los precios tanto de machos como de hembras. La mayor afluencia de compradores habituales, junto con algunos ocasionales, permitió que todos los terneros cruzados se vendieran rápidamente, superando la dinámica de la feria anterior.

En cuanto al vacuno de abasto, destinado al sacrificio, la oferta mantuvo niveles similares a la semana previa pero con una mejora notable en la calidad. Estos animales se comercializaron sin dificultades y en precios estables. Entre las ventas más destacadas figuró un toro de raza Asturiana de los Valles que alcanzó un precio de 3.600 euros y fue dirigido al matadero de Betanzos (A Coruña).

Por el contrario, el vacuno de leche mantuvo la misma complejidad de la feria pasada. Las 33 vacas presentadas se vendieron de forma lenta y con mucha selectividad, involucrando negociaciones arduas entre tratantes y algunos particulares. Finalmente se logró colocar un alto porcentaje de estos animales, aunque los precios se mantuvieron sin variación. Entre las ventas sobresalió una vaca de segundo parto proveniente de Esles-Santa María de Cayón que se pagó en 2.700 euros.

Respecto a la recría frisón o pinto, la oferta fue muy limitada. Solo dos lotes pequeños encontraron comprador sin mayor dificultad, acompañados de leves aumentos en los precios, aunque la escasa oferta dificulta establecer tendencias significativas para este segmento.