El Palau de Vidre de los Camps Elisis, un edificio emblemático construido en 1965, abrirá sus puertas nuevamente tras una reforma que comenzó hace casi tres años. Inicialmente, se esperaba que las obras duraran un año, pero retrasos administrativos y técnicos extendieron el proceso hasta ahora.
La remodelación integral buscó modernizar el edificio, incorporando mejoras en eficiencia energética y accesibilidad. La planta baja se transformó en un espacio polivalente con usos feriales y deportivos, mientras que la primera planta cuenta con una sala de conferencias y un área destinada a asociaciones y entidades.
El proyecto tuvo un costo total de seis millones de euros, de los cuales la mitad provino de fondos europeos Next Generation, gestionados a través del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Durante la ejecución, fue necesario solicitar una prórroga de cinco meses y medio por trabas burocráticas en la adjudicación y la detección de cemento aluminós que obligó a reforzar la estructura.
Además, los acabados sufrieron retrasos tras tener que licitarse dos veces. A pesar de estas demoras, la reapertura permitirá recuperar un espacio histórico para la ciudad. La Federación de Asociaciones de Vecinos de Lleida, uno de los principales usuarios del Palau, ya empezó a planificar su traslado al nuevo edificio reformado.
