Manolo González, entrenador del RCD Espanyol, manifestó con claridad su deseo de permanecer en el club y afirmó que en los próximos días se reunirá con la dirección deportiva para definir su futuro. El técnico destacó que, pese a las dificultades recientes, la prioridad es estabilizar al equipo en Primera División y dejar atrás temporadas complicadas.

En su comparecencia tras el último partido, González se mostró cercano con la afición, subiendo a la grada para compartir la celebración con los seguidores pericos. Reconoció el apoyo constante de la hinchada durante los últimos años y subrayó que desea ser un punto de unión dentro de la estructura del club, afirmando que la institución está por encima de cualquier persona.

El entrenador calificó al Espanyol como un «gigante dormido» y expresó su compromiso por «despertarlo de una vez». Consideró que la temporada tuvo una buena base, aunque la segunda vuelta afectó negativamente los resultados. Recalcó que la permanencia es un objetivo primordial y que, una vez alcanzada, el equipo deberá seguir creciendo para dejar atrás las complicaciones de los últimos cursos.

Además, González reflexionó sobre las lecciones aprendidas esta campaña y destacó la capacidad colectiva para superar obstáculos, valorando especialmente el compromiso mostrado por los jugadores. Cree que el club debe mejorar en todos los aspectos, incluso en detalles como la logística de los viajes, para consolidar una estructura que evite enfrentar la amenaza constante del descenso.

Sobre la continuidad, afirmó que la confianza del presidente y la directiva ha sido clara y que cualquier decisión se tomará en función del bienestar del Espanyol. Entre dicha confianza y su intención personal, el técnico espera dar pasos firmes para fortalecer al equipo y lograr una progresión sostenida en la máxima categoría.