Marc Díaz se desvinculó del Pujol Mollerussa después de protagonizar una etapa clave en la evolución deportiva del club. Bajo su dirección, el equipo logró dos ascensos y llegó a estar a solo una canasta de alcanzar la Segunda División FEB, un logro que posiciona al club en un nuevo nivel competitivo.

El Pujol Mollerussa reconoció al técnico no solo por sus éxitos deportivos, sino por su capacidad para construir un vestuario unido y una identidad de equipo sólida. Díaz fue definido como un referente y líder capaz de transformar a sus jugadores en una verdadera familia que afrontó cada partido con orgullo y sin excusas.

El comunicado oficial destacó que, a pesar de tener experiencia en categorías superiores como LEB Oro y múltiples opciones profesionales, Díaz eligió apostar por Mollerussa, símbolo del compromiso y la ilusión que generó en el club y sus seguidores. Su salida se produjo cuando la entidad vive su momento más destacado en la historia reciente.

El club también resaltó que la grandeza no siempre se mide en presupuestos, sino en las personas que respaldan el proyecto. En esa línea, calificaron la etapa de Díaz como un ciclo inolvidable que cambió la percepción del Pujol Mollerussa en la competición y en su entorno.

Esta despedida cierra una etapa de crecimiento donde el equipo superó las expectativas y dejó una marca imborrable en la afición y en la propia estructura institucional.