Matías Galarza fue el centro de atención en el partido de octavos de final entre Paraguay y Francia durante el Mundial 2026, gracias a su juego combativo que marcó el ritmo del encuentro y creó varias situaciones polémicas. A lo largo del partido, el mediocampista guaraní protagonizó varios enfrentamientos físicos con las estrellas francesas, mostrando una actitud agresiva que influyó tanto en el desarrollo como en la tensión del juego.
Antes del duelo, Galarza atravesaba un momento delicado en su carrera tras enterarse de que River Plate no contaría con él para la próxima temporada, a pesar de su destacada actuación en préstamo en la MLS. Esta circunstancia pareció despertar su carácter combativo en la cancha, convirtiéndolo en un jugador clave e incómodo para la defensa francesa.
El choque contra los galos estuvo marcado por varias acciones polémicas en las que Galarza se vio involucrado. Entre ellas, sobresale un manotazo sin balón a Kylian Mbappé que el árbitro no sancionó. Durante la última media hora, continuó con codazos y forcejeos contra jugadores como Jules Koundé y el propio Mbappé, lo que derivó en una tarjeta amarilla para el francés Olise tras un encontronazo entre ambos. Tras el pitazo final, Galarza incluso provocó a los jugadores franceses que celebraban el pase a cuartos.
La intensidad del juego paraguayo recibió críticas internacionales, aunque figuras como Zlatan Ibrahimovic reconocieron la compostura de Francia ante las provocaciones, comparándola con un estilo propio más explosivo y conflictivo. Por su parte, Galarza evitó mayores polémicas y destacó el orgullo de representar a Paraguay, valorando el desempeño del equipo pese a la derrota y el sentimiento de haber podido avanzar más en la competencia.
