El hospital de Verín está experimentando un aumento constante en el número de nacimientos, cifra que podría superar en 2026 los niveles más altos de los últimos siete años. Tras cerrar el 2025 con más partos que el año anterior, la tendencia se mantiene al alza, anticipándose a superar los 120 alumbramientos a final de año.
Este crecimiento se atribuye en gran medida a mujeres que residen fuera del área habitual de influencia del hospital y que optan por dar a luz en Verín. Procedentes de comarcas vecinas como Xinzo, Allariz y Ourense, estas pacientes buscan la cercanía y un servicio que consideran más humano, según las matronas del centro. Además, la población extranjera asentada en la comarca también contribuye al aumento demográfico reflejado en los nacimientos.
El paritorio abrió sus puertas en febrero de 2020 tras un cierre temporal y desde entonces no ha dejado de crecer en actividad. En 2026, la media mensual de partos supera los diez, y el equipo médico se muestra optimista en alcanzar cifras inéditas desde la reapertura. El hospital ha logrado posicionarse como una opción atractiva frente a centros más grandes, donde los pacientes citan la masificación y la falta de seguimiento personalizado como motivos para cambiar de instalación.
Pacientes y familias resaltan la confianza y el trato cercano como aspectos decisivos en su elección. Iván Dacal e Iria Canosa, residentes en Xinzo, eligieron Verín para el nacimiento de su hija Alanna, valorando especialmente el seguimiento con el mismo ginecólogo durante todo el embarazo. Por su parte, Marta Gómez y Daniel Simón, de A Limia, destacan la disponibilidad constante del personal y el apoyo en la lactancia que recibieron tras el parto.
El hospital también presta un servicio vital en situaciones críticas. Luisa María Aguirre Londoño, madre colombiana residente en Verín, narró la experiencia del nacimiento de su hija Maya en agosto, reflejando la confianza depositada en el personal médico en momentos decisivos.
