Las calles de Navasfrías se llenaron de alegría y bullicio durante la última jornada festiva de San Juan, gracias a un encierro infantil protagonizado por minibueyes. Este evento, destinado a los más pequeños, representó un esfuerzo por promover la tradición taurina desde temprana edad, en una localidad donde las fiestas y los festejos taurinos forman parte esencial de su identidad cultural.
Los niños participaron activamente en varias recorridas del trazado junto a cinco pequeños ejemplares de ganado joven, propiedad de Toni y Raúl, de Alba de Yeltes. La experiencia se vivió con entusiasmo y prudencia, siempre bajo la atenta supervisión de padres y madres que recordaban sus propias primeras carreras. Más allá de la emoción de la carrera, los menores tuvieron la oportunidad de acercarse, tocar y alimentar a los minibueyes, estableciendo un contacto directo con una tradición profundamente arraigada en la región.
El encierro infantil sirvió como antesala para el primer Toro del Cajón, un fenómeno taurino que atrajo a cerca de un millar de personas provenientes de Extremadura, Portugal y diferentes localidades de la comarca de Ciudad Rodrigo. Paralelamente, en la misma franja horaria se celebró el encierro a caballo de El Payo, ofreciendo a los aficionados diversas opciones para disfrutar de las celebraciones. Estas actividades reflejan la persistencia de una cultura taurina que se transmite con renovado vigor a las generaciones más jóvenes, consolidando así la continuidad de esta herencia tradicional que caracteriza a El Rebollar.
