Mikel Oyarzabal se consolidó como el delantero más destacado de la selección española al marcar su sexto gol consecutivo en encuentros oficiales, una hazaña inédita en la historia del equipo nacional. En solo un minuto de juego ante Perú, el futbolista anotó tras una recuperación de balón y un disparo certero desde fuera del área, llevando su total a 25 goles con España.

Desde que asumió la posición de delantero centro en el equipo, reemplazando a Álvaro Morata, Oyarzabal ha mantenido una participación directa en cada partido oficial que ha disputado, sumando goles y asistencias en once encuentros seguidos. Esta racha se traduce en una producción colectiva de doce acciones ofensivas, consolidando su rol fundamental bajo la dirección de De la Fuente.

Históricamente, solo tres jugadores habían logrado marcar en seis partidos consecutivos con España: David Villa, Pirri y Fernando Hierro. Sin embargo, Oyarzabal se diferencia porque ha participado como titular en cada uno de esos partidos, sin ausencias por lesión ni descansos, algo que no ocurrió con sus predecesores. Pirri, en los años 70, y Hierro, durante su etapa con Camacho como entrenador, tuvieron interrupciones por lesiones o decisiones técnicas.

Tras superar una pausa de dos partidos en los que no jugó, Oyarzabal volvió a sumar goles y asistencias, reafirmando su importancia en el esquema de la selección. La continuidad de su rendimiento lo sitúa como uno de los jugadores más efectivos y regulares en la historia reciente del fútbol español.