Pasapalabra renovó su prueba final al estrenar "A la Z", un formato que reemplaza al tradicional rosco tras la decisión del Tribunal Supremo que prohibió emitir esta última fase por derechos audiovisuales. Este cambio responde a la pérdida legal de los derechos por parte de Antena 3 frente a la productora original, MC&F.

La mecánica de "A la Z" mantiene la esencia del rosco: los concursantes deben adivinar palabras relacionadas con las letras del abecedario. Sin embargo, su diseño es distinto. En lugar de un círculo, las letras aparecen en línea bajo cada participante, y el jugador que acumula más segundos elige comenzar desde la A hacia la Z o viceversa, asignando a su adversario el sentido contrario.

Entre las innovaciones de esta prueba, destaca la presentación clara de la longitud de la palabra y la posición exacta de la letra en caso de estar dentro del término, imitando la dinámica del juego del ahorcado. Además, los concursantes disponen de un comodín que permite revelar una letra adicional a cambio de sacrificar cinco segundos de su tiempo acumulado. El sistema de turnos se mantiene: si un participante no sabe la palabra, dice "pasapalabra" y cede el turno al oponente.

El bote económico del concurso sigue intacto, manteniendo el premio acumulado hasta la última emisión con el rosco. Este cambio mantiene la tensión y la competencia entre los concursantes, adaptándose a las limitaciones legales sin perder la esencia del programa.

Los ajustes previos al estreno de "A la Z" incluyeron la eliminación de todos los elementos visuales relacionados con el rosco, como pulsadores y etiquetas que ahora presentan letras en vez de formas circulares.

Fuera de España, la evolución de este conflicto ha despertado interés en Argentina, donde se emite una versión de Pasapalabra que continúa utilizando el rosco. En ese país, la productora titular del formato optó por no iniciar litigios legales, permitiendo que el programa siga su curso habitual por el momento.