Pedro Rojas Ogáyar dejó atrás la interpretación estricta de partituras clásicas para construir un lenguaje propio, resultado del diálogo con otras formas artísticas y músicos de diversos géneros. Desde Jaén y afincado en Sevilla, este guitarrista clásico ha extendido su carrera hacia la experimentación y la colaboración con creadores contemporáneos.

Su última alianza con la cantaora Rocío Márquez, a través del disco Himno vertical, representa uno de los hitos más significativos de su evolución artística. Este proyecto, que combina la música clásica y el flamenco desde perspectivas frescas y abiertas, alcanzó el escenario internacional inaugurando el Flamenco Festival de Nueva York y presentándose en ciudades como París, siempre con gran aceptación del público.

Además de esta colaboración, Rojas Ogáyar participa en otros proyectos complementarios que revelan su versatilidad. Entre ellos está el musical Ser verbena, creado junto a David Montero, y el dúo Ruido Clavel, que recupera el patrimonio de la copla con Helena Amado. Por otro lado, su vínculo con el cine ha abierto nuevas puertas creativas, y su compromiso con la cultura local se materializa en la dirección del festival Sierra de Sones en Torres, Jaén, que celebra su cuarta edición.

Su acercamiento a la música contemporánea y la composición actual surgió durante su trabajo en Proyecto Ocnos y Teatro Anatómico, espacios donde la interacción con la danza y otras disciplinas le permitió romper con el rol tradicional del intérprete clásico y explorar un lenguaje propio que aún él mismo siente con reserva tildar de “compositor”.

Para Pedro Rojas Ogáyar, la clave de su desarrollo ha sido el diálogo con otros artistas y la apertura a nuevas formas expresivas. Este enfoque enriquecido mantiene vivo su entusiasmo y le ha permitido no solo expandir sus horizontes musicales, sino también conectar más profundamente con el público y los músicos de diferentes ámbitos.