Cientos de manifestantes tomaron las calles de Nayuki, en Kenia, para expresar su rechazo a la construcción de un centro de aislamiento para el virus del ébola destinado a ciudadanos estadounidenses. La instalación estaría ubicada en la base militar aérea de Laikipia, a unos kilómetros de la ciudad, y su objetivo es atender a personas expuestas al virus debido al brote activo en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
Los protestantes, que portaban pancartas y banderas nacionales junto con ramas de árboles, intentaron acercarse a la base militar, pero fueron contenidos por las fuerzas de seguridad. Durante la manifestación se escucharon reclamos para que Estados Unidos asuma la responsabilidad de sus ciudadanos y que no se traslade el riesgo al territorio keniano, reflejando una preocupación por la posible propagación de la enfermedad.
El rechazo popular se produjo luego de que el Tribunal Superior de Kenia emitiera una orden para suspender temporalmente la instalación del centro. Esta medida judicial respondió a una demanda presentada por el Instituto Katiba, una ONG que vela por la defensa constitucional en Kenia, la cual cuestionó la capacidad del país para gestionar de manera segura los riesgos asociados al manejo del virus del ébola.
A pesar de la orden del tribunal, el Ministerio de Salud de Kenia confirmó que las autoridades mantienen la colaboración con Estados Unidos para desarrollar el centro de aislamiento. Según el ministerio, el proyecto forma parte de las obligaciones internacionales de Kenia para brindar asistencia en emergencias sanitarias como esta.
Además, el Colegio de Abogados de Kenia expresó su oposición a la iniciativa, argumentando que los centros de tratamiento del ébola deberían instalarse en regiones cercanas a los brotes activos, no en países sin casos confirmados. Su presidente solicitó también que se implementen medidas fronterizas más estrictas para evitar la entrada de enfermedades infecciosas al país.
El contexto sanitario regional muestra la gravedad del brote en la RDC. La agencia de salud pública de la Unión Africana reportó en días recientes cientos de muertes sospechosas y más de mil casos sospechosos por la décimo séptima epidemia de ébola en ese país desde la primera detección en 1976. Además, se confirmaron contagios en Uganda, país vecino, lo que mantiene la alerta en la región.
