El Real Madrid confirmó su condición de candidato a la Euroliga tras imponerse al Valencia Basket en una semifinal disputada en Atenas, donde avanzó a la final pese a la grave lesión de Usman Garuba, su único pívot disponible. Este percance no detuvo a los blancos, que desplegaron un juego dominante y frenaron el ímpetu de un Valencia que llegó con ganas de sorprender pero terminó cediendo ante la experiencia y fortaleza madrileñas.

La lesión de Garuba, que sufrió un aparente tirón en el Aquiles al caer en el tercer cuarto, marcó un momento dramático para el Real Madrid, que se encontró sin una pieza clave en su juego interior. Sin embargo, el equipo supo reponerse rápidamente, apoyándose en sus referentes y manteniendo un alto nivel ofensivo al anotar 105 puntos.

El Valencia mostró resistencia durante el partido, apoyándose en el trabajo de jugadores como Jean Montero y Mario Hezonja, pero no pudo contrarrestar el dominio en el rebote y la solidez defensiva de un Madrid que aprovechó la falta de efectivos en la pintura rival para imponerse con claridad. La estrategia de ambos entrenadores, Sergio Scariolo y Pedro Martínez, también fue fundamental en un duelo que representó un enfrentamiento de estilos y veteranía.

El Real Madrid buscará ahora su 12º título de Euroliga enfrentándose al Olympiacos, en un escenario cargado de historia y con la afición griega expectante. Por su parte, Valencia deja la competición tras una campaña destacada y una temporada europea que quedará en la memoria por su carácter y esfuerzo.