La transformación digital en las administraciones públicas ha superado la fase inicial de digitalización de servicios para entrar en una etapa donde la inteligencia artificial (IA) se posiciona como eje central. Este cambio se evidenció durante la décima edición de DES 2026, un evento celebrado en Málaga que reunió a autoridades, expertos y representantes de diversos niveles gubernamentales para analizar el rumbo del sector público europeo en materia tecnológica.
Uno de los puntos clave discutidos fue la adopción de IA como herramienta imprescindible para la gestión pública, pasando de ser un recurso experimental a un componente estructural. La digitalización ya incide en áreas tan variadas como la sanidad, la atención al ciudadano, la planificación territorial y la administración general. En este sentido, se destacaron proyectos concretos, como el Centro de Ciberseguridad de Málaga, el Centro de Inteligencia Artificial de Granada y JuntaGPT, una plataforma basada en IA para optimizar la eficiencia del gobierno autonómico andaluz.
Sobre la inteligencia artificial, los asistentes apuntaron que su uso va más allá de la automatización básica y empieza a incorporar agentes inteligentes capaces de actuar con autonomía, lo que abre nuevas posibilidades pero también plantea retos significativos en materia de gobernanza y control para garantizar la transparencia y seguridad del sistema.
Además, la preocupación por la ciberseguridad adquirió una importancia renovada en el debate. En un entorno cada vez más interconectado, proteger los datos y servicios públicos frente a amenazas es una prioridad para asegurar la confianza ciudadana y la continuidad operativa.
Otro aspecto que reunió consenso fue la relevancia de la soberanía tecnológica europea, una respuesta a la dependencia de tecnologías extranjeras. Las administraciones buscan reforzar su autonomía mediante desarrollos propios y alianzas estratégicas que permitan controlar mejor sus infraestructuras digitales y datos sensibles.
El foro también puso sobre la mesa la gestión estratégica del dato, entendida como una base para la toma de decisiones más informadas y eficientes. Se subrayó la necesidad de contar con sistemas capaces de integrar y analizar grandes volúmenes de información para mejorar la prestación de servicios públicos.
DES 2026 se posicionó así como un espacio clave para trazar el futuro digital del sector público en Europa, reflejando una transformación que ya no solo digitaliza, sino que redefine procesos y servicios mediante tecnologías emergentes y distintas áreas de innovación, con la inteligencia artificial en el centro del cambio.
