En su reciente viaje relámpago por Venecia, Felipe VI recorrió los puntos más icónicos de esta ciudad única, combinando historia, arte y arquitectura en apenas unas horas. Este itinerario concentrado permite a cualquier visitante descubrir lo esencial de Venecia en solo un día.
La ruta comienza en la emblemática Plaza de San Marcos, considerada por Napoleón como el «salón más bello de Europa». Allí se puede subir al Campanile para obtener vistas panorámicas, recorrer la famosa basílica y tomar un café en uno de sus históricos locales como el Florian o el Quadri, auténticos símbolos venecianos. También es parada obligada el Palacio Ducal, antigua sede del poder de la República de Venecia, donde destacan las salas decoradas con obras de grandes maestros como Tiziano y Tintoretto, y el icónico Puente de los Suspiros que conecta con la antigua prisión de los Piombi.
La visita a la basílica de San Marcos resulta impresionante tanto por su exterior como por sus más de 8,000 metros cuadrados de mosaicos dorados interiores que le otorgaron el sobrenombre de «basílica de oro». Entre sus tesoros se encuentra el retablo bizantino de la Pala d’Oro, una joya de la orfebrería medieval, y la terraza desde donde se obtiene una perspectiva inédita de la plaza y la laguna. Estos espacios permiten combinar la solemnidad histórica con la serenidad propia de una ciudad construida sobre el agua.
Además del recorrido central, es posible explorar tranquilas islas cercanas o navegar en góndola desde el puente della Paglia hasta el Puente de los Suspiros, disfrutando así de un recorrido fluvial que exhibe la singular arquitectura y atmósfera de Venecia.
Este paseo condensado por Venecia, inspirado en la visita oficial de Felipe VI, ofrece una guía para quienes disponen de poco tiempo pero desean captar la esencia de una de las ciudades más bellas de Europa, llena de historia, arte y rincones inolvidables.
