Inglaterra se enfrenta a Noruega en un partido decisivo de cuartos de final del Mundial, donde la presencia de Reece James podría ser clave para el desempeño del equipo. Aunque el lateral derecho se lesionó y no participó en los últimos tres encuentros, el personal médico británico trabaja intensamente para que el jugador pueda estar disponible, al menos, para disputar ciertos minutos en el duelo.

James fue titular en los primeros partidos y la preferencia del entrenador Thomas Tuchel para esa posición es clara, especialmente ante las complicaciones que enfrenta el plantel en esa zona. Djed Spence aún no está al ciento por ciento físicamente y Jarell Quansah cumple una sanción tras recibir tarjeta roja, aunque Inglaterra intenta apelar su suspensión basándose en precedentes recientes.

Si bien Reece James no ha entrenado junto al resto del equipo desde su lesión, se informó que sí participó en el calentamiento previo al partido contra México, lo que indica ciertos avances en su recuperación. Esta circunstancia ha llevado a acelerar su tratamiento con la esperanza de que pueda aportar en uno de los juegos más importantes del torneo, donde Inglaterra y Noruega también disputan la supremacía de sus máximos goleadores, Harry Kane y Erling Haaland.