Una importante operación ambiental redujo la presencia de basura en el fondo marino de tres zonas costeras de Baiona. Durante una jornada de voluntariado, se retiró cerca de una tonelada de residuos acumulados en las playas de A Barbeira, Ribeira y en el espigón de la Doca, contribuyendo así a la conservación del ecosistema marino.

La iniciativa formó parte del Plan de Conservación Territorial desarrollado por la Obra Social de Abanca y movilizó a diversos grupos de buceadores deportivos y profesionales, entre ellos los pertenecientes a la Cofradía de Pescadores A Anunciada, así como miembros de varios clubes subacuáticos como Pérez-Sub, Terra dos Mares, L.D.C. Raspa, Neptuno de las Rías Baixas, Ugari Sub de Vizcaya y la Asociación Galega de Pescadores Submarinos Responsables.

Estos voluntarios realizaron múltiples inmersiones para localizar y retirar objetos que dañan el medio marino. La mayoría correspondió a aparejos de pesca perdidos durante las labores pesqueras, como nasas, cabos, anclas y neumáticos usados como defensas. Además, se extrajeron diversos objetos plásticos y residuos domésticos altamente contaminantes, entre los que destacaron envases, botellas, botes y hasta un retrete.

Mientras los buceadores trabajaban en el agua, otro grupo de voluntarios en tierra se encargó de recibir, clasificar y pesar la basura recogida, facilitando la gestión y destino adecuado de los materiales recuperados. Esta colaboración conjunta evidenció la importancia del trabajo coordinado para proteger los ecosistemas marinos y promover una gestión responsable de los residuos.