Tras perder contundentemente contra Portugal en la fase de clasificación para la Copa del Mundo Catar 2027, el seleccionador de Grecia, Vasilis Spanoulis, admitió la grave crisis deportiva y mental que atraviesa su equipo. Definió la actuación como una «imagen miserable» y reconoció que el equipo decepcionó a sus seguidores en un momento clave.
Spanoulis remarcó que las ausencias de varios jugadores clave del plantel que anteriormente logró medallas y finales les dejaron en una situación muy desfavorable. Aseguró que hubo al menos nueve jugadores importantes ausentes y que la preparación no fue la adecuada para competir con el nivel que exige esta fase, vital para la clasificación al Mundial. Dijo que el equipo fue arrogante y mentalmente no estuvo a la altura, algo que considera inaceptable para un país con su historial reciente.
El seleccionador griego anunció además que ya delineó una renovación en la convocatoria pensando en la próxima doble jornada, donde Grecia visitará a España y jugará de local. Expresó su compromiso de mejorar e instó a que todos los jugadores estén presentes y en óptimas condiciones para evitar repetir errores. Señaló que no volverán a cometer el fallo de no convocar a todos los jugadores disponibles y que se exigirán mayores responsabilidades personales y colectivas.
En este contexto, Grecia se enfrenta a un calendario ajustado y de máxima presión. El equipo intentará revertir su imagen en partidos clave contra España, Montenegro y Portugal, donde solo tres selecciones se clasificarán para el Mundial. La derrota ante Portugal sumada a la caída ante Rumanía dejó a Grecia en una posición crítica que obliga a una pronta reacción.
Spanoulis enfatizó que la generación anterior dejó una huella que el equipo actual debe honrar con compromiso y resultados, para que el público vuelva a sentirse orgulloso. Cerró su intervención con un mensaje de autocrítica: todos deben pedir disculpas y asumir responsabilidades para conseguir la clasificación a Catar 2027.
