La celebración de la victoria de Inglaterra contra Noruega en los cuartos de final del Mundial se vio empañada por un enfrentamiento verbal entre Jude Bellingham y el seleccionador Thomas Tuchel. Mientras el técnico expresó su insatisfacción con el desempeño del equipo a pesar del resultado favorable, el centrocampista del Real Madrid defendió la entrega y dificultad del partido.
Tuchel señaló que, pese a estar entre los cuatro mejores equipos, el rendimiento colectivo estuvo lejos de ser óptimo. Criticó la falta de rapidez, los errores técnicos y la falta de efectividad que complicaron el juego ingles. También mencionó que Inglaterra tuvo suerte, debido a varias ocasiones claras de Noruega anuladas por el VAR y un balón que impactó en el larguero. Este análisis sirvió como una llamada de atención que no fue bien recibida por Bellingham.
El jugador contraatacó enfatizando las condiciones extremas del partido, desarrollado bajo una humedad superior al 60% y temperaturas cercanas a los 40 grados en Miami, junto con la calidad del rival. Recordó que Noruega contó con figuras como Haaland y Odegaard, lo que hizo que el encuentro fuera un reto muy difícil. Bellingham subrayó que no siempre es posible ganar con juego fino y posesiones prolongadas, sino que a veces hay que «ganar de forma sucia», defendiendo el carácter combativo mostrado por su equipo.
Cuando un periodista noruego, con la intención de resaltar el buen desempeño de su selección, recordó la idea de Tuchel sobre la «suerte» inglesa, Bellingham respondió con un lacónico «sin comentarios», evidenciando la tensión tras el partido que se extendió hasta los 120 minutos con prórroga incluida. Este episodio añade un nuevo capítulo en la preparación de Inglaterra de cara a semifinales contra Argentina.
