El primer partido suspendido por condiciones meteorológicas en el Mundial 2026 se produjo durante el encuentro entre Francia e Irak, que se detuvo al finalizar la primera mitad debido a una tormenta eléctrica en Filadelfia. Los protocolos de seguridad de la FIFA obligaron a evacuar a los aficionados de las zonas al aire libre para buscar refugio dentro del estadio ante el riesgo que representaba la situación climática.

Antes de la suspensión, Francia lideraba el marcador gracias a un gol de Kylian Mbappé al minuto 14, colocándose en ventaja en un partido clave para sus aspiraciones en el Grupo I. El apagón climatológico ocurrió justo al descanso, cuando el partido se detuvo y un aguacero intenso comenzó a caer sobre la ciudad, complicando la continuidad del encuentro deportivo.

De acuerdo con los protocolos de seguridad, la detención del partido debe mantenerse al menos durante treinta minutos tras activarse la alerta por tormenta eléctrica. La preocupación aumentó cuando el Servicio Meteorológico de Estados Unidos emitió un aviso de tornado para la zona de Filadelfia, lo que elevó las medidas de precaución de los organizadores y puso en alerta a los asistentes.

Las tormentas eléctricas representan una de las principales amenazas para la Copa del Mundo en diversas regiones de Estados Unidos durante esta época del año. El incidente ocurrido en Filadelfia evidencia la importancia de contar con protocolos claros para garantizar la seguridad de jugadores, personal y público dentro y fuera de las instalaciones deportivas. Por el momento, el partido permanece suspendido mientras se evalúan las condiciones climáticas para decidir la reanudación del juego.