La avenida de Alfonso Molina, una de las principales vías de acceso a A Coruña, se prepara para una transformación significativa con la prevista construcción de tres torres de quince plantas orientadas a usos terciarios como oficinas, comercio y hotelería. Estas edificaciones se desarrollarán en terrenos estratégicos del ala oeste, específicamente en el solar que ocupaba el antiguo concesionario Louzao y en un edificio actualmente ocupado por empresas como Toys ‘R’ Us.
Actualmente, la avenida atraviesa un proceso de ampliación de carriles que arrastra un retraso considerable, aunque se espera que culmine junto con la humanización de las aceras, proyecto que se encuentra en fase de concurso. Este eje vial divide la expansión urbana de A Coruña en dos: al margen derecho, los barrios de Matogrande y Xuxán presentan una urbanización más avanzada, mientras que el margen izquierdo, donde se ubican el Coliseum y el recinto ferial, aún mantiene varios sectores pendientes de desarrollo.
El antiguo concesionario Louzao, conocido por su arquitectura brutalista y un llamativo Mercedes amarillo instalado en su estructura, fue demolido en 2007. Desde entonces, el terreno quedó en desuso hasta que el Plan General de Ordenación Municipal, aprobado en 2013, lo catalogó para la edificación de dos torres de quince plantas sobre un zócalo de dos pisos, abarcando una edificabilidad total superior a 32.000 metros cuadrados. Una de estas torres dará directamente a la avenida, mientras la otra estará ubicada más retirado de la vía principal.
El plan responde al objetivo de redefinir la nueva fachada urbana a lo largo de esta arteria fundamental y de complementar el eje corredor verde que conecta con la Universidad, asegurando la creación de un espacio libre acompañado por una edificación emblemática. La normativa vigente establece un uso terciario para estos suelos, lo que limita las construcciones a actividades comerciales, oficinas y hotelería, descartando usos residenciales.
Además de los terrenos de Louzao, el ala oeste incluye parcelas pendientes de desarrollo alrededor del recinto ferial y zonas próximas al polígono de Monte Mero, que están en distintas fases de planificación y ejecución. La parte opuesta de la avenida, especialmente Matogrande, presenta un desarrollo consolidado desde hace años, mientras el parque ofimático de Xuxán avanza en su transformación y expansión.
En 2008, un promotor privado solicitó un cambio en el uso del suelo para el área de Louzao, que en la versión preliminar del plan contemplaba torres de mayor altura y bloques residenciales, pero finalmente el Plan General reforzó su carácter terciario. Este planteamiento apunta a impulsar un nuevo polo de actividad económica que redefina la entrada oeste de la ciudad, aprovechando su ubicación estratégica y mejorando la conectividad con zonas clave de A Coruña.
