Valencia Basket logró una victoria contundente en el Palau Blaugrana, imponiéndose al Barcelona por un marcador de 108-84 para cerrar la serie final 3-1 y asegurar su segundo campeonato en la historia del club. El equipo taronja destacó con un juego intenso, demostrando superioridad física y ofensiva frente a un rival que no pudo igualar su ritmo ni eficacia.

El triunfo reafirma la notable temporada de Valencia, que además de conquistar la Liga Endesa, había ganado la Supercopa y estuvo muy cerca de llegar a la final de la Euroliga. Esta consagración llega tras una campaña en la que ha impuesto un baloncesto rápido y resistente, cristalizado en figuras como Jean Montero, quien aportó 23 puntos, 2 rebotes y 3 asistencias, y los acompañaron Kameron Taylor con 21 puntos y 6 rebotes, y Omari Moore con 19 unidades, además de distribución y precisión en los tiros.

A pesar del esfuerzo individual de jugadores blaugranas como Kevin Punter, que anotó 26 puntos con un excelente porcentaje en triples, y la contribución de Toko Shengelia, Nico Laprovittola, Joel Parra y Jan Vesely —este último en su despedida profesional—, el Barcelona no pudo evitar una tercera temporada consecutiva sin títulos. La falta de apoyo y contribución efectiva de otros jugadores que se esperaba rindieran más, como Will Clyburn, Willy Hernangómez, Darío Brizuela o Tomas Satoransky, fue un factor determinante en la derrota.

Valencia mantuvo el control de principio a fin y supo responder a los intentos desesperados del Barcelona por revertir el resultado, lo que reafirma la solidez y la química que el equipo dirigido por Pedro Martínez mostró durante toda la campaña. Su estilo agresivo y eficaz en ataque, sumado a una defensa férrea, les permitió dominar una final en la que Barcelonistas no lograron encontrar soluciones oportunas ni consistentes.