Wataru Endo volvió a la acción con la selección japonesa tras una larga recuperación por una lesión en el ligamento del tobillo sufrida a mediados de febrero mientras jugaba en Liverpool. El mediocampista, que no había participado en partidos oficiales desde entonces, estuvo presente en el partido amistoso que Japón ganó 1-0 contra Islandia en Tokio, en preparación para la Copa del Mundo 2026.

A pesar de jugar solo la primera mitad y ser el jugador con menor puntuación según métricas de rendimiento, Endo mostró un nivel sólido al ganar duelos clave y completar un alto porcentaje de pases, lo que demuestra una recuperación progresiva. Su regreso aporta confianza al equipo, sobre todo por su papel de capitán y experiencia.

Endo, de 33 años, estuvo en el banco durante el último partido de la temporada del Liverpool, un empate 1-1 frente a Brentford, aunque no fue utilizado. La participación en el amistoso permite que recupere ritmo de juego justo a dos semanas del debut de Japón en el Mundial contra Holanda.

El mediocampista cuenta con un conocimiento privilegiado de algunos rivales directos en el torneo, ya que ha compartido vestuario en Liverpool con jugadores como Virgil van Dijk, Ryan Gravenberch y Cody Gakpo, figuras que formarán parte de la selección holandesa que enfrentará Japón. Este será su tercer llamado a Copas del Mundo, tras no jugar en 2018, y se espera que aporte tanto en la conducción del equipo dentro como fuera del campo.

Desde la óptica del Liverpool, la reaparición de Endo es una noticia positiva que apunta a su retorno en óptimas condiciones para la temporada siguiente, luego de una campaña marcada por la lesión. Japón recibirá un impulso clave con el regreso de su capitán en la recta final hacia el Mundial, elevando la expectativa sobre su desempeño en el torneo.