Albacete estrenó un nuevo monumento instalado en la rotonda que une la Avenida de España con la Avenida de La Mancha, una de las principales entradas a la ciudad. Se trata de un avión Mirage F-1 cedido por el Ejército del Aire y del Espacio, que ahora se exhibe sobre una peana como símbolo tangible de la historia aeronáutica de la ciudad y su estrecha relación con la Base Aérea local y el Ejército del Aire.
El alcalde Manuel Serrano calificó esta iniciativa como un reconocimiento merecido a la «centenaria pasión aeronáutica» que caracteriza a Albacete. Destacó que las «alas del avión representan los brazos abiertos de una ciudad acogedora», enfatizando que el monumento es también un emblema de las oportunidades y sueños que la urbe ofrece a sus habitantes.
La elección de la ubicación no fue casual: además de ser un punto estratégico y en crecimiento urbano, permitirá que residentes y visitantes recuerden constantemente la presencia y aportes del entorno militar. Desde esta zona también partirá una nueva vía verde que conectará con el parque periurbano de La Pulgosa, ampliando los espacios de esparcimiento y conexión con la naturaleza.
Esta aeronave, un Dassault-Breguet Mirage F-1 con historial de más de 1.240 horas de vuelo, forma parte del patrimonio cultural del Estado y fue cedida gracias a la colaboración del Servicio Histórico y Cultural del Ejército del Aire. El alcalde resaltó que, si bien el avión ya no surca los cielos, continuará sirviendo a la ciudad desde tierra como un punto de referencia y memoria colectiva.
El proyecto surgió a partir de una moción aprobada en el Pleno municipal en 2019, momento en que se conmemoró el 50 aniversario del Ala 14 y la entrada en servicio del Mirage F-1 en la Base de Albacete. La instalación se oficializó tras firmar un convenio entre el Ayuntamiento y el Ministerio de Defensa en octubre de 2025, lo que facilitó la cesión formal del avión.
Manuel Serrano también reconoció la importancia del Ala 14 y la Maestranza Aérea de Albacete, destacando su colaboración y la integración de la Base Aeronáutica como un «barrio más» dentro de la ciudad. Recalcó la buena relación entre los profesionales militares y la comunidad local, subrayando que el Ayuntamiento se compromete a mantener y conservar el monumento como un símbolo vivo de identidad y unión.
