La provincia de Alicante enfrenta una oportunidad crucial para consolidarse como un territorio competitivo a nivel europeo, pero necesita resolver desafíos estructurales que limitan su capacidad de crecimiento económico y generación de riqueza. Esto fue el mensaje central durante la asamblea anual del Instituto de Estudios Económicos de la Provincia de Alicante (Ineca), celebrada en Elche.

En el encuentro, se destacó la importancia de diseñar una estrategia común que permita a Alicante actuar como un solo proyecto y voz unificada. El presidente de Ineca subrayó que la cooperación entre Alicante y Elche es fundamental, y resaltó su alianza como un símbolo de unidad para competir en el escenario global. Esta colaboración potencia la formación de una de las principales áreas económicas del Mediterráneo español, combinando la diversidad productiva y territorial de la provincia.

Entre los puntos fuertes que presenta Alicante están la calidad de vida, la diversificación económica, su capacidad industrial, la presencia de universidades y la conectividad internacional, así como un coste competitivo en comparación con otros territorios europeos. Sin embargo, Ineca advierte que esto no será suficiente sin superar obstáculos históricos como la deficiente infraestructura, la baja renta per cápita y la limitada escala empresarial en la región.

La propuesta de Ineca es dejar de percibir la provincia como un conjunto de realidades dispersas para proyectarla como un ecosistema integrado. La idea es articular el turismo del norte, especialmente alrededor de Benidorm, con la industria del Vinalopó y la agricultura de la Vega Baja, incorporando además el comercio, las universidades y el turismo residencial como motores combinados. Esta visión busca transformar a Alicante en una potencia regional con mayor influencia y capacidad de atraer inversión y talento.

En la asamblea también se señaló una paradoja: aunque Alicante ha duplicado su PIB en las últimas décadas y mantiene indicadores destacables en empleo, turismo y exportaciones, sigue rezagada en términos de productividad y renta per cápita respecto a otras grandes provincias españolas. Ineca alertó sobre esta desconexión entre crecimiento y convergencia económica, enfatizando la necesidad de nuevas políticas para corregirla y fortalecer la estructura productiva.

El llamado de Ineca es claro: solo a través de la cohesión territorial y un proyecto común se podrá aprovechar el potencial del territorio para crecer en riqueza y competitividad, posicionando a Alicante como un actor relevante en la economía europea.