El enlace nupcial entre Ana Domecq Martel y Alberto Mencos Rovira se celebró en la iglesia de San Mateo, en Jerez de la Frontera, en un evento marcado por la solemnidad y la tradición familiar de ambos clanes. Ana Domecq pertenece a una familia vinculada históricamente al mundo del vino y la ganadería, mientras que Alberto proviene de una familia con lazos nobiliarios.

La ceremonia destacó por su carácter clásico y elegante. Ana Domecq llegó al templo en un coche de caballos acompañada de su padre y padrino, Santiago Domecq, en tanto que Alberto accedió junto a su madre, María Rovira Sainz, quien fue la madrina del enlace. Tras la ceremonia religiosa, la pareja abandonó la iglesia en una calesa, continuando con el aire ecuestre que predominó durante toda la jornada.

El vestuario de Ana Domecq fue uno de los aspectos más comentados. La novia escogió un vestido de corte romántico con aplicaciones de pedrería y una silueta fluida que conjugaba la tradición con toques contemporáneos. Completó su atuendo con una diadema rígida con pedrería que le dio un aire casi regio, en sintonía con el entorno y la solemnidad del acto.

La recepción se trasladó a una finca familiar situada en las afueras de Jerez, donde se congregaron numerosos invitados de la alta sociedad y personalidades del mundo político y empresarial. Entre ellos destacó Inés Domecq, quien lució un diseño propio de su firma IQ Collection, caracterizado por bloques de color y una estructura poco convencional para este tipo de eventos.

Esperanza Aguirre asistió junto a su marido, quien explicó el vínculo familiar con el novio al señalar que Alberto es primo de su esposo. Aguirre valoró la organización del evento y el cuidado especial en la música, poniendo en relieve la interpretación del coro durante la ceremonia, que contribuyó a la atmósfera emotiva y elegante de la boda.