El club Arenteiro se encuentra en una situación financiera crítica que amenaza su futuro inmediato y deportivo. Tras la elección de Francisco Vázquez como nuevo presidente, la entidad decidió que competiría como mínimo en Tercera Federación, debido a las deudas acumuladas con jugadores y otros acreedores que impiden inscribir al equipo en categorías superiores.
Las cifras de la deuda son significativas y complejas. El nuevo presidente detalló que el monto total ronda los 3 millones de euros, integrados por deudas con los futbolistas, la Seguridad Social, Hacienda, proveedores y la Federación. Además, mencionó una suma importante vinculada a la familia Arribas, que corresponde a una inversión no recuperada, considerada dentro del club como un "león dormido" que no conviene activar.
Entre los compromisos más urgentes figuran más de 300.000 euros pendientes con la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), derivadas de denuncias y pagos fallidos, y otros 30.000 euros que se deben a trabajadores del club. Las deudas con la Seguridad Social y Hacienda rozan los 530.000 euros en total, aunque algunas podrían negociarse a mediano plazo. El pago puntual a estas administraciones es crucial para evitar embargos y poder acceder a subvenciones esenciales para la supervivencia del club.
Además, existen compromisos de más de 100.000 euros con la Federación de fútbol y alrededor de 450.000 euros con proveedores varios. Una deuda a largo plazo supera los 200.000 euros, según detalló el presidente saliente, Argimiro Marnotes. El balance tan delicado desata preocupación sobre el control total que se tiene sobre estas obligaciones y posibles nuevas cargas imprevistas.
Asimismo, desde la Asamblea anunciaron que el nuevo presidente aún no ha conformado una junta directiva estable. Aunque varios nombres suenan para integrar el grupo de trabajo, ninguno ha dado el paso formal, lo que complica la consolidación del proyecto.
Ahora el club debe enfrentar un plazo limitado para completar los trámites de inscripción en Tercera Federación. Desde la apertura del proceso, el Arenteiro tiene apenas dos semanas para presentar la documentación y principal aval: el pago o garantía del 20% de la deuda pendiente con los futbolistas, cifra que se aproxima a los 65.000 euros. Este requisito es obligatorio para la confirmación de su participación en la categoría.
Francisco Vázquez, consciente de la gravedad económica, ha expresado públicamente su compromiso y determinación, aunque reconoce que la situación es muy complicada. El próximo desafío será encontrar socios, recursos y estrategias para sanear las finanzas y asegurar la continuidad deportiva del club, en un contexto marcado por la presión de los plazos y los montos pendientes.
