Un hombre británico de 65 años, que llevaba desaparecido desde que anunció que viajaría a Estados Unidos para seguir el Mundial de fútbol, fue encontrado en un bar de Barcelona tras diez días sin dar señales de vida. La búsqueda incluyó a la policía internacional y movilizó a las autoridades de dos países, hasta que se confirmó que nunca salió de España.
Michael Hewitt, conocido como Little Mick por sus allegados, tenía previsto asistir al partido entre Inglaterra y Ghana en Boston. Sin embargo, durante una escala en Barcelona perdió su teléfono móvil, lo que le dejó sin acceso a la información y sin contacto con su familia o las compañías aéreas. Debido a esta situación, Hewitt no pudo abordar el vuelo transatlántico ni comunicarse para explicar su ausencia.
En lugar de intentar solucionar el problema o regresar al Reino Unido, el aficionado decidió quedarse en Barcelona y continuar sus días de forma improvisada. La policía española comprobó que su pasaporte nunca fue registrado en ningún control de entrada a Estados Unidos, lo que reforzó la hipótesis de que nunca abandonó territorio español. Los familiares de Hewitt presentaron la denuncia correspondiente ante la falta de noticias, lo que activó un amplio operativo que incluyó registros en su domicilio en Reino Unido.
Al ser localizado y estar sano y salvo, su hermano Gary Hewitt expresó en redes sociales el alivio de la familia tras días de preocupación y la sorpresa ante el desenlace. Admitió que su hermano desconocía el despliegue policial internacional que su desaparición había provocado. El episodio terminó con un desenlace inesperadamente simple, pero feliz para todos los implicados.
