Cajamar ha reforzado su compromiso con la empresa familiar en la Comunitat Valenciana, incrementando la financiación para proyectos que demuestran viabilidad y que están alineados con estrategias claras y sostenibles. Este sector representa la base principal del tejido productivo regional, aportando gran parte del empleo y la riqueza local.
Según Jesús García, director territorial de Cajamar en Valencia, la empresa familiar constituye aproximadamente el 87 % del tejido empresarial valenciano, contribuyendo con casi el 78 % al PIB y al empleo de la región. Estas compañías destacan por su capacidad de adaptarse a condiciones adversas gracias a una visión a largo plazo, un arraigo territorial profundo y relaciones sólidas con sus grupos de interés.
Sin embargo, García advierte que las empresas familiares enfrentan desafíos importantes, como la necesidad de aumentar su tamaño, profesionalizar la gestión, captar talento cualificado y fortalecer sus estructuras de gobierno. El relevo generacional destaca entre estas dificultades, ya que los procesos de sucesión suelen abordarse tarde, cuando la continuidad del negocio está en riesgo.
En este sentido, Cajamar observa una mayor actividad en operaciones de sucesión y transformación corporativa. Los procesos exitosos requieren planificación anticipada, establecimiento de normas claras, definición de órganos de gobierno y, en ocasiones, la incorporación de profesionales externos que aporten experiencia, sin limitarse exclusivamente a la familia.
Este cambio representa una oportunidad para que las empresas familiares mejoren su competitividad y aseguren su permanencia en el mercado. El apoyo financiero de Cajamar se suma a esta estrategia, facilitando recursos a aquellas iniciativas que buscan innovar y fortalecer su modelo de negocio.
