En Guanajuato, 16 de sus 46 municipios experimentarán una disminución constante de su población en los próximos 14 años, según proyecciones del Consejo Nacional de Población (Conapo). Este fenómeno responde principalmente al éxodo de habitantes motivado por la escasez de oportunidades económicas y el flujo migratorio hacia Estados Unidos y zonas urbanas con mayor actividad industrial.

El municipio que sufrirá la mayor caída será Uriangato, con una pérdida estimada superior al 11% de sus habitantes para 2040, quedando por debajo de 54 mil personas. Tarandacuao también enfrentará una caída significativa, con un declive de más del 10% en su población actual. Otros municipios afectados incluyen Santa Cruz de Juventino Rosas, Apaseo el Alto, Coroneo, Comonfort, Salvatierra, Moroleón, Xichú, Huanímaro, Santiago Maravatío, Salamanca, Yuriria, Acámbaro, Jerécuaro y San Miguel de Allende.

Especialistas del sector académico atribuyen esta tendencia a la falta de desarrollo económico en estas regiones rurales y al crecimiento acelerado del corredor industrial de Guanajuato, que atrae a población desde estas zonas. Los residentes, ante la ausencia de empleos locales, migran tanto hacia el extranjero como hacia núcleos urbanos más prósperos dentro del estado.

En respuesta a esta problemática, expertos llaman a implementar políticas públicas que incentiven la permanencia de habitantes. Entre las propuestas destacan la creación de incentivos económicos, la mejora en servicios educativos y de salud, y la garantía de seguridad para los habitantes. Estos esfuerzos buscan revertir la pérdida demográfica y promover un desarrollo más equilibrado en todo el estado.