Ante la creciente preocupación por episodios prolongados de sequía, la Diputación de Granada diseñó un plan pionero que dota a 15 municipios con herramientas para la gestión, control y toma de decisiones durante la escasez de agua. Esta iniciativa busca responder de manera preventiva y coordinada frente a las anomalías climáticas que afectan al territorio.
El plan abarca localidades como Agrón, Beas de Granada, Benalúa de las Villas y Dehesas de Guadix, entre otras, todas integradas en el proyecto DiGrAQUA, enfocado en mejorar la eficiencia hídrica mediante tecnología avanzada y una gestión sostenible del ciclo urbano del agua.
Los Planes de Emergencia frente a la sequía establecen un protocolo con cuatro fases: normalidad sin escasez, prealerta o escasez moderada, alerta o escasez severa y emergencia o escasez grave. Cada etapa incluye medidas específicas que permiten a los municipios anticiparse y actuar para evitar o mitigar la gravedad del déficit hídrico.
Para supervisar el avance y aplicación de estas medidas, se formará un Comité Municipal de Seguimiento de la Sequía en cada consistorio. Este comité coordinara la gestión y seguimiento continuo de indicadores relacionados con la disponibilidad del agua, adaptando las acciones según la evolución de la situación.
Además, los planes se alinean con el Plan Especial de Sequía de las Demarcaciones Hidrográficas del Guadalquivir y las Cuencas Mediterráneas, así como con el Plan Hidrológico Nacional, garantizando así el cumplimiento normativo y la protección eficiente de los recursos hídricos.
Las autoridades ya presentaron estos planes a los municipios involucrados, explicando el alcance de cada fase y las acciones concretas para cada escenario. De esta manera, buscan fortalecer la capacidad local para enfrentar la rareza hídrica y preservar el valor del agua como recurso esencial para el desarrollo sostenible en las zonas menos pobladas de Granada.
