El absentismo laboral en España alcanzó su nivel más alto en cinco años durante el primer trimestre de 2026, causando la pérdida del 7,2% de las horas pactadas de trabajo. Esto equivale a que más de 1,6 millones de personas no acudieron a su puesto laboral diariamente en ese periodo, según el informe trimestral de Randstad Research.
Dentro del total de ausencias, la mayoría correspondió a bajas médicas, con 1,24 millones de trabajadores en incapacidad temporal (IT). El restante 22,6% se debió a ausencias por motivos no médicos, como permisos o conflictos laborales. La tasa de IT se mantuvo en el segundo nivel más alto en cinco años, situándose en el 5,6% de las horas laborales perdidas.
El análisis destaca una distribución desigual del absentismo entre sectores económicos. La industria lidera el ranking con la tasa general más elevada, seguida por el sector servicios. La construcción presenta los índices más bajos, aunque con una tendencia al alza. En el ámbito turístico, los servicios de alojamiento figuran en la octava posición en cuanto a absentismo por IT, mientras que el transporte aéreo ha registrado un incremento notable en las ausencias, aunque con menor impacto global.
Desde 2019, el absentismo muestra un crecimiento sostenido, tanto en términos generales como en bajas médicas, lo que representa un desafío para la competitividad y productividad empresarial. Por regiones, las comunidades autónomas con mayores niveles de absentismo fueron País Vasco, Asturias y Canarias, donde la incidencia de bajas por enfermedad fue especialmente alta. Por contraste, Baleares, Madrid y La Rioja registraron las tasas más bajas.
- Los juegos de azar y apuestas, junto con servicios a edificios y actividades de jardinería, lideran el absentismo por incapacidad temporal, con niveles superiores al 10%.
- La construcción, a pesar de ser el sector con menor absentismo, mostró un crecimiento en sus índices.
- Más de 360 mil trabajadores faltaron por razones no médicas en el primer trimestre de 2026.
Este fenómeno adquiere especial relevancia para la economía española, considerando que el absentismo se traduce en un aumento de costos y una pérdida de competitividad para las empresas, sobre todo en sectores clave como el turismo y la industria, que representan una parte importante del empleo nacional.
