El sector de la construcción enfrenta un aumento significativo del absentismo laboral, que representa un impacto económico superior a los 3.500 millones de euros al año para las empresas, según la Confederación Nacional de la Construcción (CNC). Esta situación ha convertido las incapacidades temporales en uno de los principales retos para la actividad, debido a los costos directos y a las complicaciones organizativas que provoca la ausencia de trabajadores clave.

Los datos revelan que cada empleado asalariado pierde en promedio 113 horas anuales de trabajo, lo que equivale a cerca de 14 jornadas completas al año. El nivel de absentismo alcanzó un 6,2%, casi el triple que en 2018, cuando estaba en 3,6%. Además, las horas pagadas pero no trabajadas se incrementaron un 23%, mientras que las horas efectivamente laboradas cayeron un 1,5%.

Este fenómeno tiene un impacto particularmente serio en la construcción, donde la obra depende de equipos coordinados y fases que se encadenan entre sí. La ausencia de un solo profesional puede generar retrasos, obligar a reorganizar equipos y aumentar los costos de producción. El presidente de la CNC destacó que la carga laboral recae sobre los trabajadores presentes, afectando tanto a las compañías como al sistema económico general.

Frente a este escenario, la patronal propone que el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) asuma la cotización empresarial durante los períodos de incapacidad temporal. Esta medida busca aliviar la presión financiera que soportan las empresas y mejorar el seguimiento de las bajas por parte de la Administración. La propuesta coincide con la demanda de la CEOE, que reclama que los costos pasen a la Seguridad Social desde el cuarto día de baja, en vez de que las empresas los asuman durante las primeras semanas.

La CNC atribuye el alza del absentismo a varios factores, entre ellos el envejecimiento de las plantillas, la ampliación de permisos legales, la mejora de derechos laborales y las dificultades para acceder al sistema sanitario. Estas causas estructurales y coyunturales explican en parte el crecimiento sostenido de las bajas en el sector.