La Delegación del Gobierno en Ceuta realizó un simulacro en el Muelle de España para validar su uso como espacio de emergencia durante la Operación Paso del Estrecho (OPE) 2026, en caso de que las zonas tradicionales de espera de vehículos se saturen o colapsen. Esta nueva habilitación surge ante modificaciones recientes en la infraestructura portuaria que reducen la disponibilidad de otras áreas.

En la práctica, alrededor de siete vehículos siguieron un recorrido controlado por la Policía Portuaria para reproducir un escenario real de activación, en el que se asignaron espacios concretos dentro del muelle para mantener el orden y la fluidez. El ejercicio permitió evaluar la respuesta conjunta de los diferentes cuerpos y organismos involucrados en la organización y control del flujo vehicular.

El Muelle de España podrá albergar aproximadamente entre 120 y 150 vehículos que, en caso de saturación en espacios como Loma Colmenar o la explanada de la Estación Marítima, serán desviados para evitar bloqueos. Los conductores permanecerán allí en una zona de espera hasta que se liberalice la circulación principal.

Las labores de coordinación y gestión corresponden a un dispositivo conjunto integrado por la Policía Portuaria, la Policía Nacional, la Guardia Civil y otros equipos operativos que participan en la OPE. Esta colaboración busca asegurar el buen funcionamiento logístico y la seguridad durante los periodos de mayor tránsito.

Según explicó el responsable de Protección Civil, Gonzalo Sanz, la activación del Muelle de España como área de embolsamiento responde a recientes cambios en la organización del puerto, que incluyen la apertura de la nueva Estación Marítima y las restricciones en espacios de emergencia en el Muelle de Ampliación del Poniente. Estos ajustes han obligado a redefinir los recursos disponibles para afrontar el gran volumen vehicular que moviliza la OPE.

Este simulacro forma parte de un plan anual de preparación y prevención que involucra reuniones constantes entre autoridades e instituciones para garantizar una operativa eficaz y coordinada. La prueba en el Muelle de España permitió corroborar que los protocolos, el equipamiento y los agentes implicados están preparados para responder ante situaciones de alta demanda.