El arranque de la temporada turística en O Salnés ha transformado notablemente la dinámica comercial de las plazas de abastos locales. Los comerciantes han notado un incremento en la demanda de productos frescos, especialmente del marisco que caracteriza a la región.

En el mercado de Vilagarcía, uno de los núcleos más representativos de la comarca, los vendedores señalaron que las ventas se multiplicaron respecto a un sábado habitual. Un ejemplo concreto es el caso de Tania Chao, quien informó que en una sola jornada vendió cerca de 175 kilos de mejillón, casi tres veces más que en una jornada sin turismo intenso.

Este aumento en la demanda responde directamente al flujo de visitantes que aprovechan la temporada alta para conocer y degustar productos autóctonos. La presencia de turistas moviliza no solo la venta de marisco, sino también otros alimentos frescos y locales que forman parte de la oferta de las plazas de abastos.

Para los comerciantes, esta época representa una oportunidad para fortalecer su negocio y ganar visibilidad más allá del público local. Además, dinamiza la economía de la comarca al activar canales de comercio tradicionales en un contexto que promueve la gastronomía y la cultura regional.

La temporada de verano en O Salnés suele ser un periodo clave para las plazas de abastos, que deben adaptarse a la mayor afluencia de clientes y optimizar la cadena de suministro para satisfacer la demanda sin perder frescura ni calidad.