El rápido crecimiento de los centros de datos, impulsado principalmente por la inteligencia artificial y la computación en la nube, está generando una presión sin precedentes sobre la red eléctrica europea, según un informe reciente de la Red Europea de Operadores de Sistemas de Transporte de Electricidad (ENTSO-E).

Actualmente, Europa cuenta con más de 10.500 centros de datos con una capacidad mínima de 50 kW, sumando una potencia total de TI de 12,7 GW, de los cuales cerca de 9,9 GW se encuentran dentro de la Unión Europea. La demanda eléctrica ligada a estas instalaciones, que ya alcanzó 87 TWh en 2024, podría aumentar más de un 50% para 2030 y situarse entre 199 y 254 TWh hacia 2035.

Este crecimiento estará protagonizado principalmente por los centros de datos del tipo colocation e hyperscale, que soportan los servicios de cloud y los procesos de inteligencia artificial. Actualmente, la capacidad instalada se divide en 6.842 MW para colocation, 3.179 MW para centros enterprise y 2.660 MW para hyperscale, siendo la colocation la que más incremento de demanda IT concentrará en los próximos años.

ENTSO-E señala que el desafío va más allá del aumento del consumo: los centros de datos demandan energía con gran rapidez y variabilidad, con fluctuaciones de hasta un 60% en milisegundos, debido a las actividades informáticas y al entrenamiento de algoritmos de inteligencia artificial. Además, el sistema de refrigeración representa más del 30% del consumo energético en estas instalaciones.

A pesar de los avances en eficiencia energética, con algunos centros alcanzando valores de PUE inferiores a 1,1, el crecimiento acelerado exige reforzar tanto la planificación del sistema eléctrico como sus capacidades de supervisión para mantener la estabilidad de la red.

El informe advierte sobre riesgos operativos asociados no solo al aumento de la demanda sino también a la gestión durante incidentes eléctricos. Los sistemas UPS, que garantizan la continuidad del servicio para los centros de datos, pueden generar impactos en la red si no se regulan adecuadamente, lo que demanda nuevas reglas de conexión y protocolos específicos.

En este contexto, ENTSO-E subraya la importancia de considerar los centros de datos no solo como consumidores críticos sino también como potenciales recursos de flexibilidad para la red eléctrica, abriendo la puerta a su participación activa en la estabilización del sistema mediante estrategias avanzadas de gestión de la demanda.