El Ayuntamiento implementará un nuevo sistema de velas tensadas desde fachada a fachada en un tramo muy concurrido de la Avenida de la Constitución, con el objetivo de ofrecer más sombra a los peatones sin utilizar soportes verticales que afecten el entorno visual. Esta prueba se realizará en verano, específicamente en el sector cercano a la Puerta de Jerez, donde la afluencia de personas es elevada.
A diferencia de la solución aplicada el verano pasado, que solo creó sombra en la vía del tranvía y recibió duras críticas, el nuevo diseño abarcará toda la anchura de la avenida. Los anclajes irán instalados directamente en las paredes de los edificios, lo que eliminará la necesidad de postes o estructuras visibles que podrían alterar la estética urbana.
Esta iniciativa responde a una demanda histórica desde 2007, cuando se peatonalizó y reformó la avenida tras la inauguración del tranvía. La eliminación de la antigua arboleda, que brindaba frescor natural, motivó debates sobre cómo recuperar sombra sin perjudicar otros elementos patrimoniales, especialmente la Catedral, protegida bajo una categoría urbanística estricta que impide cualquier tipo de anclaje en su fachada.
El nuevo sistema utiliza un tejido muy ligero y se eligió tras descartar una propuesta con velas triangulares que ofrecían menos tensión y sombra. Además, para poder fijar las velas en las fachadas, el Ayuntamiento debe gestionar permisos con los propietarios de los inmuebles, un proceso que puede complicarse por la falta de colaboración, generando espacios descubiertos o "calvas" en el trayecto. En otras ciudades, existen ordenanzas que obligan a ceder estos puntos cuando se trata del interés público.
El plan contempla reutilizar los postes y toldos instalados en 2025 en otra área de la ciudad, favoreciendo la sostenibilidad del proyecto. Finalmente, se espera que para el verano de 2027 se cuente con una cobertura amplia en la avenida, un proceso que habrá llevado dos décadas desde los primeros planteos tras la reforma del espacio público.
