Eslovaquia comenzó la carga del combustible nuclear en la cuarta unidad de la central de Mochovce, marcando un paso decisivo hacia la puesta en marcha de su sexto reactor operativo. Este proceso representa el último tramo tras más de tres décadas de construcción y parálisis en el proyecto.

Antes de introducir el combustible, el regulador nuclear autorizó el inicio de la carga, que será seguido por una serie de ensayos con el reactor en funcionamiento y aumentos graduales de potencia. El objetivo final es que la unidad supere una prueba de funcionamiento continuo durante 144 horas a plena capacidad antes de entrar en operación comercial.

Con una potencia de 471 megavatios, esta nueva unidad podrá abastecer aproximadamente el 13 % del consumo eléctrico nacional cuando opere a máxima capacidad. Sumada a las otras tres unidades nucleares operativas, la producción nuclear cubrirá cerca del 77,5 % del consumo total de electricidad en Eslovaquia.

Las dos primeras unidades de Mochovce comenzaron a construirse en 1982, pero no entraron en funcionamiento hasta finales de los años noventa debido a paralizaciones prolongadas. La tercera unidad fue inaugurada comercialmente en 2023, y ahora la cuarta unidad está en su fase final para reforzar la capacidad energética del país.

El presidente y director ejecutivo de Slovenské elektrárne destacó que este avance es fruto de un trabajo extenso que se traduce en electricidad estable, con bajas emisiones y precios predecibles para la población y la industria.

Además, el gobierno eslovaco estudia la construcción de una nueva gran unidad nuclear en Bohunice, donde ya operan dos reactores, y explora la opción de implementar pequeños reactores modulares para diversificar su matriz energética.