El Gobierno de Estados Unidos declaró que este domingo se firmará un acuerdo provisional con Irán que permitirá la reapertura del estrecho de Ormuz, vía clave para el transporte petrolero mundial. La medida busca establecer compromisos sobre el programa nuclear iraní, con el fin de evitar el desarrollo o adquisición de armas nucleares.
Donald Trump enfatizó que el pacto prohíbe a Irán poseer armas nucleares de cualquier manera, contrastando este esquema con el acuerdo nuclear de 2015, del que responsabilizó al expresidente Obama y calificó como insuficiente para evitar la amenaza atómica. Según Trump, la nueva alianza prevé una supervisión rigurosa que impedirá la producción de armamento nuclear.
El anuncio generó una respuesta ambivalente desde Teherán. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní descartó que la firma oficial se realice este domingo, asegurando que será en los días siguientes. Además, aclaró que el acuerdo se centra en poner fin al conflicto bélico y no aborda por ahora el tema nuclear en profundidad, dejando abierto un período de negociaciones de 60 días para definir ese aspecto.
Esta negociación provisional cuenta con la mediación de Pakistán, que confirmó la intención de realizar una firma digital del acuerdo, una versión que Irán ha negado. Las diferencias en tiempos y modalidades reflejan la cautela de ambas partes para consolidar un acuerdo duradero en un contexto de tensiones regionales prolongadas.
En su mensaje, Trump también rechazó que se realicen transferencias monetarias a Irán semejantes a las efectuadas por administraciones anteriores, en particular los pagos millonarios que, según él, hicieron Obama y Biden. Además, adelantó que en un momento oportuno se buscará la destrucción de materiales nucleares enterrados en zonas montañosas, aprovechando la capacidad de los bombarderos B-2.
Finalmente, el mandatario estadounidense sostuvo su voluntad de colaboración en Medio Oriente y adelantó una posible alternativa en caso de que las negociaciones fracasen, sin precisar detalles ni descartar una reapertura posterior del conflicto.
