Goldman Sachs retiró totalmente sus posiciones en ETFs relacionados con XRP durante el primer trimestre de 2026, según se evidenció en su más reciente informe regulatorio 13F. Esta decisión impactó negativamente en el ánimo de los inversores y aumentó la presión bajista sobre el precio del activo, que ya enfrentaba resistencia en una zona clave cercana a 1.42 y 1.45 dólares.
Además de XRP, el banco eliminó por completo su exposición en ETFs de Solana, mientras que redujo parcialmente sus posiciones en productos asociados a Bitcoin y Ethereum. Estas modificaciones en su cartera provocaron interpretaciones que sugieren una mayor cautela frente a altcoins, aunque algunos expertos aclaran que estas salidas podrían responder a dinámicas propias de la actividad institucional, como el ajuste en la demanda de clientes o cambios en la liquidez, más que a una desconfianza estructural.
A pesar de la liquidación por parte de Goldman Sachs, los ETFs vinculados a XRP mantienen entradas institucionales positivas, con flujos semanales que rondan los 60 millones de dólares. De igual forma, la actividad on-chain del ecosistema XRP ha mostrado señales de crecimiento en las últimas semanas, lo que indica que el interés institucional no se ha extinguido por completo.
Este suceso pone nuevamente en evidencia la volatilidad y sensibilidad de los ETFs de altcoins, un segmento todavía incipiente dentro del mercado de criptomonedas, donde las decisiones de grandes actores institucionales pueden provocar impactos significativos en la liquidez y la confianza. Por ahora, el mercado monitorea si la retirada de Goldman Sachs constituye un caso puntual o anticipa un cambio más amplio en la postura de Wall Street respecto a los productos institucionales basados en criptomonedas alternativas.
