El índice compuesto de coyuntura económica para España, conocido como Ind-ALdE, situó su valor en mayo en 1,94, manteniéndose estable respecto al mes anterior y muy por debajo del nivel registrado en diciembre de 2025, cuando alcanzó 3,77. Este comportamiento sugiere una moderación en el ritmo de crecimiento durante los primeros meses de 2026, confirmando una tendencia a la baja que también se observa en la tasa de crecimiento del PIB, que descendió de 0,76% en el último trimestre de 2025 a 0,61% en el primer trimestre de 2026.

Entre los datos más recientes que alimentan este indicador se encuentran la producción industrial, las ventas, el Indicador de Sentimiento Económico (ESI) y la afiliación a la Seguridad Social. La producción industrial experimentó un aumento más pronunciado en abril, con una variación interanual del 4,2%, superior al 2,1% reportado en marzo. En cambio, las ventas perdieron fuerza, registrando un crecimiento del 2,5% en abril frente al 3,1% del mes previo.

Por su parte, el Indicador de Sentimiento Económico mostró una leve caída en mayo, pasando de 102,6 a 102,5, reflejando un pequeño retroceso en la confianza del sector empresarial y del consumidor. En contraste, la afiliación a la Seguridad Social presentó una mejora, aumentando su tasa de crecimiento interanual hasta el 2,6% en mayo, tres décimas por encima del dato de abril.

Estos indicadores confirman que, aunque la economía española continúa en fase expansiva, tal como se ha observado durante 2025, la dinámica presenta una ligera pérdida de impulso. La combinación de una producción industrial robusta con ventas en moderación y un sentimiento económico estable apunta a un escenario de crecimiento contenido pero positivo para los próximos meses.