Irán mantiene el estrecho de Ormuz cerrado "hasta nuevo aviso" tras la detención de un buque que, según la Guardia Revolucionaria iraní, puso en riesgo la seguridad marítima al ignorar las zonas autorizadas para la navegación. Esta medida busca impedir cualquier intento extranjero de abrir rutas consideradas ilegales en la región.

La Guardia Revolucionaria informó que actuó con disparos de advertencia antes de detener la embarcación, y advirtió que responderá con contundencia a cualquier interferencia externa, incluyendo ataques contra bases enemigas en Oriente Medio. Esta postura refuerza la tensión que Persiste entre Irán y Estados Unidos desde la firma reciente de un memorando de entendimiento para detener el conflicto y desbloquear el paso por el estrecho.

El gobierno iraní acusa a Estados Unidos de violar el memorando, en especial tras la imposición de nuevas sanciones contra allegados del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei. Según el ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchí, estas acciones constituyen un incumplimiento del acuerdo que se suma a varios errores y violaciones anteriores por parte de EE. UU.

El memorando firmado el pasado junio tenía como objetivo poner fin a los enfrentamientos en la región, facilitar la libre navegación por uno de los pasos marítimos más estratégicos del mundo y reactivar las negociaciones sobre el programa nuclear iraní. Sin embargo, recientes enfrentamientos y medidas restrictivas mantienen la región en un estado de alta tensión.