JPMorgan y Mastercard anunciaron la realización de la primera liquidación transfronteriza de un fondo del Tesoro de Estados Unidos digitalizado mediante la tecnología XRP Ledger. La operación, pionera en combinar activos tokenizados con sistemas bancarios convencionales, involucró varias plataformas tecnológicas que permitieron la transferencia y liquidación en dólares en tiempo real.
El proceso utilizó la plataforma Kinexys de JPMorgan y la red Multi-Token de Mastercard para gestionar la transferencia. Gracias a la tokenización llevada a cabo por Ondo Finance, se redimió un fondo de Bonos del Tesoro a Corto Plazo en el XRP Ledger. Posteriormente, Mastercard canalizó las indicaciones de liquidación hacia Kinexys, quien depositó los fondos en la cuenta bancaria de Ripple en Singapur. Esta operación representa un hito en la convergencia entre cadenas de bloques públicas y la infraestructura financiera global.
Este avance forma parte de una estrategia mayor destinada a desarrollar sistemas de liquidación que operen fuera del horario bancario habitual, facilitando transacciones internacionales más ágiles y accesibles. El proyecto se basa en pruebas anteriores realizadas entre JPMorgan y Ondo Finance, donde se movieron activos entre cadenas públicas y privadas como preludio a esta evolución.
La tokenización de activos del mundo real (RWA) ha ganado gran impulso en Wall Street. Actualmente, existen más de 31 mil millones de dólares en activos tokenizados, cifra que excluye las monedas estables. Estudios del Boston Consulting Group y McKinsey & Co. proyectan que este mercado crecerá hasta alcanzar, en diferentes escenarios, entre 2 y 16 billones de dólares hacia el año 2030. Esta tendencia refleja un interés creciente en digitalizar desde acciones y bonos hasta bienes raíces y fondos del mercado monetario.
No obstante, el progreso tecnológico enfrenta desafíos regulatorios y de adopción. Un informe reciente del Fondo Monetario Internacional advirtió que la tokenización puede trasladar riesgos bancarios a sistemas basados en libros contables compartidos y contratos inteligentes, lo que dificulta la intervención en eventos de crisis financieras. Además, la falta de un marco legal claro sobre la propiedad y el propósito de la liquidación mantiene a estos mercados en una etapa fragmentada y marginal.
El inversor Kevin O’Leary reafirmó esta cautela en una conferencia financiera, señalando que el capital institucional esperará la aprobación de legislaciones específicas en Estados Unidos antes de comprometer fondos significativos en activos tokenizados.
