El Ayuntamiento de Cádiz y la Defensoría del Pueblo Andaluz mostraron una colaboración clara para afrontar el sinhogarismo, uno de los principales retos sociales que enfrenta la ciudad. En una reunión de trabajo, el alcalde y el Defensor en funciones analizaron la evolución y las estrategias implementadas para mejorar la atención a las personas sin hogar y el acceso a la vivienda.

El Consistorio reveló que en los últimos años el número total de personas sin hogar pasó de 117 en 2023 a 192 en 2026. Sin embargo, la cantidad de individuos que pernoctan en la calle sólo aumentó levemente, mientras que aquellos con algún tipo de alojamiento creció notablemente, lo que reflejaría el esfuerzo por ampliar la red de atención.

Entre las medidas impulsadas destacan la rehabilitación del albergue municipal, la ampliación de plazas, y la puesta en marcha de programas sociales orientados a la inclusión. El próximo contrato de atención a personas sin hogar, previsto para noviembre, incorporará más presupuesto y servicios para elevar aún más la calidad de vida de los ciudadanos en situación vulnerable.

El alcalde destacó que la política local no busca solo proporcionar techo temporal, sino facilitar procesos integrales de integración social, un cambio hacia el modelo "housing first", que prioriza el acceso a una vivienda estable con acompañamiento social.

El Defensor del Pueblo Andaluz respaldó la labor del Ayuntamiento, considerándolo un referente en Andalucía por su enfoque progresivo y su firme compromiso con esta problemática. Sin embargo, también señaló que las dificultades que enfrentan las personas sin hogar muchas veces superan las competencias municipales y requieren una respuesta coordinada desde otras instancias.

Además, en la reunión se abordó la situación de los edificios de Puntales y otros temas relacionados con la emergencia habitacional que afecta a Cádiz, confirmando que la crisis de vivienda sigue siendo un asunto prioritario para las autoridades locales.