El clásico ciclo de conciertos de verano organizado por la Banda Belas Artes comienza este fin de semana en Cangas, con fechas que se extenderán hasta agosto. Estas presentaciones reúnen a decenas de músicos voluntarios que suspenden sus actividades habituales para ofrecer un enriquecimiento cultural sostenido que ha calado profundamente en la comunidad desde los años 80.
En esta edición, el programa contempla cuatro conciertos en distintos escenarios emblemáticos de Cangas: el primero será en la Praza da Constitución junto a la Banda Escola; posteriormente, el 3 de julio, tocarán en el atrio de O Hío; el 25 regresarán a la Praza da Constitución y el ciclo concluirá el 1 de agosto con la intervención invitada de la Banda Nova Lira de Moraña en el mismo lugar.
La Banda Belas Artes, que adoptó esta denominación para enfatizar su compromiso con la cultura y lengua gallega, sobrevive gracias a la gestión de una asociación sin fines de lucro con más de 200 socios y una directiva activa. Desde febrero, el liderazgo recae en Carlos Graña, acompañado por un equipo de nueve miembros que supervisa aspectos operativos y financieros en un contexto marcado por limitaciones económicas estrictas.
El principal desafío para la agrupación es garantizar un presupuesto anual suficiente para mantenimiento y renovación de instrumentos, vestuario, dirección y su escuela de música, fundamental para la captación y formación de nuevos integrantes. La pandemia del COVID-19 impactó severamente estas áreas, al impedir los ensayos y eventos, lo que llevó a buscar formas alternativas de autofinanciamiento como sorteos, rifas y venta de merchandising local.
Otro reto significativo es la incorporación de niños y jóvenes a la banda, especialmente para instrumentos de viento madera, metal y percusión. Sin la renovación generacional, advierten desde la directiva, la continuidad del grupo corren peligro. A pesar de esto, un núcleo fiel de socios ha sustentado la actividad con asistencia constante y apoyo económico desde hace años.
El ciclo estival no solo propicia encuentros musicales de alta calidad, sino que también refuerza un arraigo cultural que impulsa la identidad local y ofrece una plataforma de crecimiento artístico para la ciudadanía. La perseverancia de la Banda Belas Artes refleja el esfuerzo colectivo por mantener viva una tradición que representa un patrimonio intangible esencial para Cangas.
