El sector de la biotecnología en España registró en 2025 un incremento histórico en la captación de capital, superando los 408 millones de euros, más del doble que el año anterior. Este dato refleja la creciente confianza de inversores nacionales e internacionales en las empresas biotecnológicas españolas, cuyas actividades generaron también un impacto económico significativo en 2024.

Según el Informe AseBio 2025, divulgado en Madrid, la biotecnología representó más del uno por ciento del PIB español, mientras que la recaudación fiscal derivada del sector alcanzó los 5.500 millones de euros. La actividad empresarial sustentó un volumen de empleo superior a 158.000 puestos de trabajo, con salarios que se sitúan cerca del doble de la media nacional, lo que subraya la alta cualificación y especialización del talento involucrado.

El estudio destaca que las empresas biotecnológicas aportaron un esfuerzo en investigación y desarrollo de 1.460 millones de euros durante 2024, un aumento cercano al 14% respecto al ejercicio anterior. Esta inversión representa un 6% del total nacional en I+D y posiciona al sector como el tercero con mayor intensidad en esta materia, solo detrás de los servicios especializados en investigación y el sector educativo.

Del total invertido en I+D, aproximadamente 883 millones provinieron de fondos propios de las compañías, lo que refleja una sólida capacidad interna de innovación. Además, la financiación externa fue sustancial, con un papel destacado de entidades públicas como CDTI Innvierte, que participó en diez operaciones con casi 47,2 millones de euros, y la movilización de 302 millones a través de ampliaciones de capital con inversores internacionales en doce proyectos.

Otras fuentes de financiamiento mencionadas incluyen crowfunding, que aportó 3,6 millones, y préstamos por alrededor de 24 millones procedentes del Banco Europeo de Inversiones y de Enisa. Este mosaico de recursos diversificados apunta a un ecosistema financiero más maduro y con capacidad para apoyar el desarrollo de la biotecnología en todas sus fases.

La relación entre biotecnología y ciencia se refleja también en la composición del empleo: las empresas biotecnológicas españolas poseen un porcentaje elevado de investigadores en sus plantillas, con un 14,98% de empleados dedicados a labores de I+D, solo superado por el sector de servicios especializados en investigación. Este indicador evidencia un tejido empresarial estrechamente vinculado a la generación de conocimiento y la innovación tecnológica.

Finalmente, el informe señala un crecimiento en el número de empresas biotecnológicas, que ya suman 1.119 compañías en España, consolidando así un sector dinámico que contribuye a la economía y a la competitividad científica del país.